Aprobada la prórroga de los ERTE y de las ayudas a autónomos hasta el 30 de setiembre

El Consejo de Ministros ha dado luz verde a nuevas medidas para empresas, trabajadores por cuenta ajena y autónomos hasta el próximo 30 de septiembre tras el acuerdo firmado entre el Gobierno y los agentes sociales y el consenso alcanzando con las asociaciones de autónomos. Se trata del II Acuerdo Social en Defensa del Empleo firmado entre el Gobierno y los agentes sociales en los últimos meses. Tanto los ERTE como las medidas de autónomos han tenido gran impacto durante los meses de pandemia, protegiendo a casi 5 millones de trabajadores.

El nuevo decreto entra en vigor el día de su publicación en el BOE, a 27 de junio de 2.020 y tiene algunas novedades destacables que son las siguientes:

1. Prórroga de los ERTES de fuerza mayor hasta 30 de septiembre de 2.020. Las empresas deberán reincorporar a los trabajadores en la medida necesaria para el desarrollo de su actividad, primando los ajustes en términos de reducción de jornada.

2. Implementación de situaciones nuevas:

  1. a) Posibilidad de promover nuevo ERTE por fuerza mayor conforme procedimiento ordinario ET, una vez reanudada la actividad, en el supuesto de estar nuevamente afectada la empresa por las medidas forzosas y necesarias para tratar nuevos brotes de contagio. En estos casos en empresas de menos de 50 trabajadores la exoneración de cotización a la seguridad social seria del 80% hasta 30 de septiembre. Para el caso de empresas afectadas con plantilla de más de 50 trabajadores la exoneración será del 60%.

Para acceder a este nuevo ERTE se requerirá autorización de la Autoridad Laboral que en Catalunya es el Departament de Treball de la Generalitat, tramitando la empresa las prestaciones de desempleo del Sepe. Se considerará finalizado cuando se reincorporen los trabajadores una vez reiniciada la actividad.

b) Los ERTES denominados actualmente totales – pasa a denominarse ERTE DE TRANSICION- (se impida el reinicio de actividad o se tengan problemas para reiniciar la actividad), y tiene a la mayoría de su plantilla afecta a un ERTE, a partir del 1 de julio tendrán las siguientes exoneraciones de cotización a la seguridad social:

1 a 31 de julio……………………. 70%… hasta 49 trabajadores…… pérdida del 30%

                                                         50%… 50 o más trabajadores…… pérdida del 25%

1 a 31 de agosto………………… 60%…. hasta 49 trabajadores…… pérdida del 40%

                                                        40%… 50 o más trabajadores….. pérdida del 35%

1 a 30 de septiembre…………. 35%… hasta 49 trabajadores….. pérdida del 65%

                                                      25%….50 o más trabajadores….. pérdida del 50%

 c) Los expedientes actualmente denominados parciales, que combinan el inicio de la actividad con el mantenimiento de la vigencia del ERTE con parte de la plantilla afectada, tendrán a partir del 1 de julio las siguientes exoneraciones de cotización a la seguridad social: Estas exoneraciones se aplican también a los ETOP que se presenten a partir de la entrada en vigor de este RD:

PARA TRABAJADORES AFECTADOS POR ERTE INACTIVOS.

1 DE JULIO A 30 DE SEPTIEMBRE……….35% EMPRESAS DE HASTA 49 TRABAJADORES

                                                                       25% EMPRESAS DE 50 O MAS TRABAJADORES

PARA TRABAJADORES DESAFECTADOS DE ERTE Y EN ALTA

1 DE JULIO A 30 DE SEPTIEMBRE ………60% EMPRESAS DE HASTA 49 TRABAJADORES

                                                                       40% EMPRESAS DE 50 O MAS TRABAJADORES

Los trabajadores afectados, ya sean por reducciones de jornada como por suspensiones de la actividad, seguirán percibiendo la misma prestación de desempleo, sin utilizar la que le correspondería. La cotización a la Seguridad Social seguirá siendo efectiva, parcialmente, a cargo de la empresa.

3. En cuanto a los ERTE basados en causas económicas, técnicas, organizativas y de producción (ERTE ETOP) derivadas del COVID-19, que se inicien tras la entrada en vigor de la norma, les seguirá siendo de aplicación el artículo 23 del Real Decreto-ley 8/2020, con las especialidades recogidas en la nueva norma. Su trámite se podrá iniciar mientras esté vigente el ERTE por causa de fuerza mayor y, cuando se inicie tras la finalización del ERTE por causa de fuerza mayor, su fecha de efectos se retrotraerá a la fecha de finalización de este último.

4. Asimismo, se establecen una serie de prohibiciones durante la aplicación de ambos tipos de ERTE, que se concretan en que no se podrán realizar horas extraordinarias, establecer nuevas externalizaciones de la actividad o concertarse nuevas contrataciones, directas o indirectas (ETT). Se podrán exceptuar de estas prohibiciones los supuestos en los que por razones de formación, capacitación u otras razones objetivas y justificadas, las personas afectadas por el ERTE y que presten servicios en el centro de trabajo afectado por las nuevas contrataciones directas o indirectas o externalizaciones no puedan desarrollar las referidas funciones, previa información a la representación legal de los trabajadores. El incumplimiento de lo anterior podrá constituir una infracción sancionable por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

5. Respecto a las medidas de protección por desempleo del artículo 25 del Real Decreto-ley 8/2020, continuarán siendo aplicables hasta el 30 de septiembre y, por tanto, se reconocerá el derecho a la prestación por desempleo aunque se carezca del periodo de ocupación cotizada mínimo necesario, que no computará a los efectos de consumir los periodos máximos de percepción establecidos (contador a cero). En el caso de los trabajadores fijos discontinuos, estas medidas serán aplicables hasta el 31 de diciembre.

6. No podrán acogerse a los ERTE regulados en esta norma las empresas que tengan su domicilio fiscal en paraísos fiscales. Por otra parte, se prohíbe el reparto de dividendos correspondientes al ejercicio fiscal en que se apliquen los ERTE previstos en la norma, excepto si se abona previamente la exoneración aplicada a las cuotas de seguridad social y se renuncia a ella. Esta limitación al reparto de dividendos no será aplicable a empresas de menos de 50 trabajadores a 29 de febrero de 2020.

7. Este real decreto-ley mantiene la vigencia de la mal llamada prohibición de despedir hasta el 30 de septiembre, de modo que la fuerza mayor y las causas ETOP en las que se amparan los ERTE derivados del COVID-19 no se podrán entender como justificativas de despido o extinción de contratos, así como mantiene también la interrupción del cómputo en los contratos temporales que hayan sido objeto de suspensión.

8. Finalmente, se amplía el compromiso de mantenimiento del empleo previsto en la disposición adicional sexta del Real Decreto-ley 8/2020 a las empresas que apliquen un ERTE por causas ETOP y que se beneficien de las exenciones de cotización, aclarando que este compromiso de mantenimiento de empleo por plazo de seis meses, para aquellas empresas que se beneficien por primera vez de las exenciones en la cotización, comenzará a computar desde la entrada en vigor de esta norma.

9. PARTICULARIDADES DE LOS ESTABLECIMIENTOS DE TEMPORADA, QUE TIENEN LA PLANTILLA DE FIJOS DISCONTINUOS EN DESEMPLEO.

La posibilidad de que los trabajadores fijos discontinuos que actualmente estén en ERTE de fuerza mayor o, que estén en situación legal de desempleo por no haber podido ser llamados hasta le fecha de entrada en vigor del RDL 24/2020, sean afectados por un ERTE, económico, técnico, organizativo o productivo (ETOP).

Los ERTES productivos se podrán tramitar al amparo de lo dispuesto en el artículo 23 del RD 8/2020. Es decir, los empresarios que consideren la posibilidad de integrar en un ERTE productivo a la plantilla de fijos discontinuos todavía no reintegrados por tener los locales/establecimientos cerrados, no tendrían que amparar su tramitación en el RD 1483/2012, con los plazos de gestión mucho más dilatados y con exoneración cero de seguridad social de los trabajadores afectados.

10. Extensión de las ayudas a autónomos

Además, el Consejo de Ministros ha aprobado también la prórroga a las ayudas para trabajadores autónomos, que también han sido consensuada con las principales asociaciones ATA, UPTA y UATAE. En este sentido, el Gobierno ha establecido nuevas exoneraciones en las cotizaciones sociales para los más de 1,4 millones de autónomos beneficiarios de la prestación extraordinaria hasta el 30 de junio.

En primer lugar, los beneficiarios de la prestación extraordinaria no tendrán que pagar las cotizaciones sociales del mes de julio y tendrán una exoneración del 50% en agosto y del 25% en septiembre, lo que supondrá un ahorro mínimo de más de 500 euros por autónomo durante los próximos tres meses.

Para aquellos cuya actividad aún siga muy afectada por los efectos de la pandemia, podrán acceder a la prestación por cese de actividad ordinario si su facturación en el tercer trimestre es un 75% más baja que la del mismo periodo del año pasado, siempre y cuando sus rendimientos netos en el periodo no superen la cuantía equivalente a 1,75 veces el SMI del trimestre. Esta posibilidad, que será compatible con la actividad, supone un beneficio económico mínimo de 930 euros al mes por trabajador, ya que supone una prestación económica equivalente al 70% de la base reguladora más la exoneración de las cuotas por contingencias comunes.

Para acceder a esta prestación ordinaria compatible con la actividad, no es necesario esperar a que termine el trimestre. Los trabajadores autónomos que estimen que pueden ser beneficiarios de la prestación pueden solicitarla en cualquier momento. Posteriormente se realizará una verificación del cumplimiento de los requisitos. Los autónomos tienen la posibilidad de renunciar a la prestación durante esos tres meses si ven recuperada su actividad.

Además, por primera vez, se establecen ayudas específicas al colectivo de los autónomos de temporada. En su caso, podrán acceder a la prestación extraordinaria (del 70% de la base reguladora más la exoneración de las cotizaciones sociales) con efectos desde el 1 de junio hasta el 31 de octubre.

Podrán solicitar estas ayudas los autónomos cuyo único trabajo a lo largo de los últimos dos años se hubiera desarrollado en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos o en el Régimen Especial de Trabajadores del Mar durante los meses de marzo a octubre y hayan permanecido en alta en los citados regímenes como trabajadores autónomos durante al menos cinco meses al año durante ese periodo. Además, sus ingresos en 2020 no podrán superar las 1,75 veces el SMI (23.275 euros).

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