¿Que supone la nueva Ley de Control Horario?

Qué dice la nueva Normativa y como afecta a las empresas

| 15 Mayo, 2019

control horario

Desde la aprobación del Real Decreto-ley 16/2013, de 20 de diciembre, de medidas para favorecer la contratación estable y mejorar la empleabilidad de los trabajadores, la empresa tenía obligación de realizar un registro diario de todos los trabajadores contratados a tiempo parcial, detallando la hora de entrada y la hora de salida del trabajo, haciendo entrega a final de cada mes de la copia de registro firmada por empresa y trabajador.

Sin embargo, con la aprobación del Real Decreto-Ley 8/2019, de 8 de marzo, de medidas urgentes de protección social y lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo (publicado en el BOE nº61, de 12 de marzo), incorpora la obligación de garantizar el registro diario de la jornada de todos los trabajadores como medida estrella de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo.

De esta forma, se amplía la obligación que hasta ahora se encontraba prevista para las personas trabajadoras a tiempo parcial, para conseguir los siguientes objetivos:

    1. Garantizar el cumplimiento de los límites legales y convencionales en materia de jornada.
    2. Crear un marco de seguridad jurídica tanto para los trabajadores como para las empresas.
    3. Posibilitar el control por parte de la Inspección de Trabajo.

Esta obligación es aplicable desde el 12 de mayo de 2019.

En consecuencia de lo anterior, todas las empresas deberán establecer el referido registro de la jornada diaria (independientemente que el trabajador esté contratado a jornada completa o a tiempo parcial) y serán ellas las últimas responsables de garantizar el registro diario de la jornada de sus trabajadores.

Esta obligación se aplica a la totalidad de trabajadores, al margen de su categoría y actividad; las empresas también están obligadas respecto los trabajadores “móviles, comerciales, los que trabajen a distancia o cualquier otra situación en la que la prestación del trabajo se no desarrolle parcial o totalmente en el centro de trabajo.

Quedan exceptuadas de llevar el registro de jornada tanto los trabajadores autónomos como las relaciones laborales de carácter especial, como es el personal de alta dirección.

El tiempo de trabajo efectivo es aquel que un empleado destina durante su jornada laboral a las tareas propias de su puesto de trabajo. No están incluidos las pausas o descansos, como el tiempo para comer o los permisos. No obstante, y a falta de normativa, la compañía puede negociar la inclusión de este tiempo dentro de la jornada efectiva de trabajo.

En el caso de los empleados con jornadas laborales irregulares, el control horario debe efectuarse sin perjuicio de la flexibilidad horaria. Por tanto, empresa y empleados deben pactar algún tipo de mecanismo para reflejar las horas efectivamente realizadas.

En el mismo caso se encuentran los trabajadores con teletrabajo; el empresario deberá pactar con sus empleados que trabajan desde su domicilio un mecanismo para controlar el inicio y fin de su jornada.

No existe una normativa específica sobre el mecanismo concreto mediante el cual una empresa tenga que habilitar el registro de jornada; se tendrá que elaborar mediante negociación colectiva o acuerdo de la empresa o, en última instancia por decisión del empresario, previa consulta con los representantes legales de la empresa.

Si la empresa no dispone de medios electrónicos o informáticos de registro de jornada para llevarlo a cabo, lo podrá hacer a través de medios manuales, mediante la firma por parte del trabajador/a de su hora de entrada y de salida cada día de trabajo. Estos registros deberán estar a disposición de los empleados. El empresario deberá conservar los resúmenes mensuales de los registros de jornada durante un periodo mínimo de cuatro años.

Se ha de tener presente que el mecanismo mediante el que una empresa controle los horarios de sus trabajadores cumpla con los requisitos contemplados en la Ley de Protección de Datos. Solamente podrá tener acceso a ellos los responsables autorizados de la empresa y el propio trabajador.

Debe tener presente que, a partir de ahora, la Inspección de Trabajo podrá exigir el registro de la jornada de todos sus trabajadores y justificante de entrega del resumen mensual, aunque estos no realicen horas extras, siendo susceptible de sanción su incumplimiento, lo que se traducirá en multas desde los 625€ hasta 6.250€, por empresa, no por trabajador que incumpla la norma. En caso de reincidencia acreditada, la cuantía podría aumentar.

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